Carlos Samaniego

Almería - España

 

Almeria

“El cabo entra en las aguas como el perfil de un muerto o de un durmiente con la cabellera anegada en el mar. El color no es color, es tan sólo la luz. Y la luz sucedía a la luz en láminas de tenue transparencia. El cabo baja hacia las aguas, dibujando perfil por la mano de un dios que aquí encontrara acabamiento, la perfección del sacrificio, delgadez de la línea que engendra un horizonte o el deseo sin fin de lo lejano. El dios y el mar. Y más allá los dioses y los mares. Siempre. Como las aguas besan las arenas y tan sólo se alejan para volver, regreso a tu cintura, a tus labios mojados por el tiempo, a la luz de tu piel que el viento bajo la tarde enciende. Territorio, tu cuerpo, el descenso afilado de la piedra hacia el mar, del cabo hacia las aguas. Y el vacío de todo lo creado envolvente, materno, como inmensa morada. (José Ángel Valente, Cabo de Gata, Nadie 1993-1994)

 

Semblanza de Almería

  Tan difícil como hablar de una misma, lo es de un amigo, máxime cuando la amistad está recién nacida y arañada al reloj implacable del trabajo. En cualquier caso, lo que más me llama la atención de Carlos es su flema y su habilidad, imagino que por formación profesional, para dejarte ir deshilvanando tus cuitas sin que asome a su rostro la más mínima indicación de juicio. Tan sólo, una leve sonrisa agachando la cabeza sobre sus papeles, te indica que aunque le agrada, no es quizá el momento ni el lugar para confesiones, no te hace sentir incómoda y yo se lo agradezco.

     Sin conocerlo, se muestra castellanamente seco y distante, aunque yo creo que esconde una gran fogosidad contenida, tamizada por su educación y los años. No se si se “soltará la melena” alguna vez, me resulta difícil imaginármelo, por eso pienso que decidió echar raíces en esta esquinita del sur que yo quiero tanto y que tantos otros han querido antes. La luz, la mar, la expresividad de la gente de Almería es más que probable que lo sedujeran, muchos otros se quedaron atrapados. ¡A lo peor! el motivo para quedarse fue menos poético, de todas formas, dice una hermosa canción que "Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida y entonces comprende cómo están de ausentes las cosas queridas", ¿volverá algún día a esos otros lugares que antes lo encontraron?, mientras tanto permanece como almeriense de adopción.

Karina (Almería, 18/06/01)